Cada proyecto comienza con una evaluación cuidadosa de la condición del techo, drenaje, penetraciones, bordes perimetrales y cualquier señal visible de entrada de humedad o degradación de la membrana. Cuando está disponible, revisamos el historial del edificio, reparaciones previas y cualquier patrón de filtraciones para identificar las causas raíz en lugar de depender de parches temporales.
A continuación, proporcionamos un alcance de trabajo detallado que identifica las reparaciones recomendadas o necesidades de reemplazo, el enfoque previsto para proteger el edificio durante el trabajo y la secuencia de actividades para minimizar la interrupción. Esta planificación incluye medidas de seguridad, almacenamiento temporal y coordinación con la administración de la propiedad para mantener el acceso y proteger a los ocupantes.
Durante la ejecución, nuestro equipo se enfoca en la mano de obra en los detalles que más importan: tapajuntas, transiciones, terminaciones y rutas de flujo de agua. Después de la finalización, verificamos el trabajo terminado, limpiamos el sitio de trabajo y compartimos orientación sobre las mejores prácticas de mantenimiento para que puedas proteger tu inversión a largo plazo.